Este verano, 29 menores ucranianos han encontrado refugio en Bizkaia gracias a familias de acogida y al trabajo incansable de Chernóbil Elkartea. Durante dos meses, disfrutan de tranquilidad, nuevas experiencias y del cariño de quienes abren sus hogares para ofrecerles un futuro más esperanzador, lejos del miedo y la incertidumbre.
Un verano lejos del miedo: familias de Bizkaia ofrecen refugio y esperanza a niños y niñas de Ucrania.
Las y los menores disfrutan en Bizkaia de un verano seguro gracias a las familias de acogida y a la asociación Chernóbil Elkartea.
Cada verano, Bizkaia se convierte en un hogar temporal para decenas de niños y niñas ucranianos que huyen, aunque sea por unas semanas, de las secuelas de la catástrofe de Chernóbil y de la guerra que asola su país desde 2022. El programa de acogida, impulsado por la asociación Chernobil Elkartea, permite que estos menores disfruten de dos meses en un entorno seguro, lejos de las alarmas, la incertidumbre y la radiación que marcan su día a día en Ucrania.
Este año, 95 menores han llegado a Euskadi y Navarra, de los cuales 29 pasarán el verano en Bizkaia. El objetivo es claro: ofrecerles una tregua, un respiro físico y emocional, y la oportunidad de vivir experiencias que, en su país, resultan inimaginables. “Los niños suelen venir el 1 de julio y se van el 28 o 29 de agosto porque en Ucrania empiezan el colegio el 1 de septiembre”, relata Marijose Rodríguez, una voluntaria de la asociación.
“Recuerdo oír sobre la asociación y, me llamaba la atención lo que hacían, esto fue hace muchos años, cuando aún éramos menores de edad. Luego nos fuimos muchos años fuera y a la vuelta era una cosa que siempre había tenido en la cabeza, lo comenté y nos pareció bien”, relata Lorena, que junto a Beñat este verano han acogido a Luka…
MILLOI ESKER!!!